Industrialización y diseño
Industrialización y diseño forjaron una inseparable dupla que ha marcado la evolución reciente de la arquitectura. El proceso de industrialización provoca cambios en la materia, en las técnicas constructivas y en los modos de producción. La experimentación con la materia, tanto en su estado natural como transformada, es indispensable para la creación e conocimiento técnico y promueve la tipificación, estandarización y normalización de los productos que la industria esarrolla. A falta del aval que la sabiduría del tiempo y las costumbres otorgan, la arquitectura industrializada recurre al tiempo acelerado del laboratorio como espacio de ensayo y legitimación. A través de la evaluación de rendimientos y de la certificación de propiedades, la materia se transforma sistemáticamente en componente. La búsqueda de la eficacia y la optimización dirigen este proceso que conduce, inevitablemente, a la tecnificación de las tareas de concepción, proyecto, fabricación y control de una obra. Nuevos materiales, productos, sistemas constructivos, formas de expresión, herramientas de cálculo y de visualización explican y justifican este cambio matérico en el diseño. Nuevas materializaciones implican nuevas formas de implantación, transporte, izamiento, posicionado y ensamble, cambios en las redes de suministro y en el personal, y también rendimientos y tiempos de ejecución diferenciales. Finalmente, este proceso provoca el desarrollo de nuevas metodologías de diseño, producción, control, gestión y gerenciamiento, que inevitablemente retroalimentan al propio proceso de industrialización, completando el círculo virtuoso.
Disponible también en línea aquí
Publicado por comunicacion | 7 de febrero de 2020 - 12:21 | Actualizado: 18 de marzo de 2024 - 15:00 | PDF
Deja una respuesta
Debes identificarte para comentar.